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La idea de que Punset mola

Copio del blog Plug & Pray:

En España hay más gente que ve a Belén Esteban que a Eduardo Punset. Sin embargo casi nadie reconoce que ve a la Esteban y mucha gente miente cuando afirma que ve a Punset.

En España todo el mundo estaría de acuerdo en afirmar que Punset es más inteligente que la Esteban. Sin embargo, todo el mundo lo sabe casi todo de la Esteban y en cambio la gente casi no sabe nada de Punset, más allá del socorrido “un ciéntifico muy bueno” (sic)

De las dos afirmaciones anteriores se extraen dos datos:

-A la gente le interesa Belén Esteban.

-A la gente le interesa la idea de ellos mismos viendo a Eduardo Punset y molándoles /interesándoles/entendiendo algo de lo que dice.

Pero no él.  Su imagen. Interesa la imagen de alguien que no somos pero nos gustaría ser. Alguien que entienda un libro de física, alguien que se interese por la mecánica de flujos del cerebro, pero que en realidad no somos ni lo vamos a ser nunca. A mí, por ejemplo, me interesa mi imagen yendo al gimnasio: me encanta imaginarme motivado, en las máquinas, o en la piscina, desconectando de todo. Pero no soporto ir al gimnasio, porque odio la gente motivada, los culturistas, el olor a cloro, las taquillas y la luz de fluorescentes. Misma cosa con el fútbol: nada me gustaría tanto como que me gustara.

La imagen de Punset  es inapelable: nadie le critica. A la Esteban, todo el mundo la critica: hasta sus fans. Y eso tiene mucho que ver con que a la Esteban la entendemos cuando habla. La comprensión establece una barrera de respeto basada en la idea de que, si no entiendo nada, el tonto soy yo. Y que si lo entiendo todo, el listo soy yo. Y esa es la primera barrera: no nos puede gustar nada que no entendamos, como no podemos desear nada que no hayamos conocido. Sólo su idea.

Eso sí: si mezclas a Punset con otra cosa, igual entonces te empieza a gustar.

Él, y su idea.


Carta de un preso iraní antes de subir a la horca

Yo seguiré siendo maestro y tú, un carcelero - Farzad Kamangar

“Zeus, el Dios de los Dioses, ordenó detener al desobediente Prometeo. Así empezó tu historia y también la mía. Tú representas la herencia de los carceleros de Zeus, y, por lo tanto, eres prisionero, día tras día, de los hijos del Sol y de la Luz. Para ti y para mí, la cárcel tiene un significado distinto: somos dos individuos; cada uno a un lado de la pared, con una puerta de hierro y un ventanuco en medio; tú fuera de la celda, yo dentro.

Ahora conozcámonos mejor. Yo soy maestro… No, no…; yo soy alumno de Samad Behrangui, aquel que escribió Olduz y los cuervos, y El Pececito Negro, para que todos aprendiéramos a caminar. ¿Le conoces? Ya sé que no le conoces. También soy alumno de Khanali, aquel que nos enseñó a dibujar un sol en la pizarra para que sus rayos espantaran a los murciélagos. ¿Sabes quién era? Y soy compañero de Bahman Azizi, aquel hombre que siempre olía a lluvia, aquel hombre que la gente de Kermanshah y sus alrededores sigue recordando cuando comienza a llover en otoño. ¿Tienes alguna idea de quién era? Ya me imagino que no lo sabes.

Sí, soy maestro y he heredado de mis alumnos la sonrisa y la curiosidad por preguntar.

Ahora que ya me has conocido, háblame de ti, de quiénes eran tus compañeros, de quién has heredado la ira y el odio que llevas dentro. ¿Quién te ha dado las esposas y las cadenas? ¿Son de los calabozos de Zohak? Háblame de ti. ¿Quién eres? No sólo no me asustas con tus esposas, cadenas y latigazos, sino que las gruesas paredes de la celda 209, los ojos electrónicos que me vigilan, las férreas puertas… ya no me dan miedo. No te enfades, no grites, no me golpees con el puño en el corazón, porque mantengo la cabeza alta.

No me pegues porque canto; soy kurdo y mis antepasados me han dejado en los cantos e himnos el recuerdo de su amor, su sufrimiento, su lucha, su existencia… Tengo que cantar y tú tienes que escuchar mi canto, aunque sé que te molesta. No me pegues porque al andar se escuchan mis pasos; mi madre me ha enseñado a que los pasos hablen con la tierra; entre la tierra y yo hay un trato, una conexión que lleno de belleza y sonrisas. Déjame, pues, que pasee, déjame que oiga mis pasos, déjame que la tierra sepa que todavía estoy vivo y tengo esperanza.

No me prives de papel y pluma; quiero escribir nanas a los niños de mi tierra, repleto de esperanza, de los cuentos de Samad y su vida, de Khanali y sus deseos, de Ezati y sus alumnos… Quiero escribir, quiero hablar con mi gente desde mi celda, desde aquí mismo. ¿Entiendes lo que digo? Sé que te han enseñado a odiar la luz, la belleza y el pensamiento. Pero no tengas miedo; entra en mi celda, estás invitado a mi gastado y pequeño mantel. Mira cómo yo invito a mis alumnos, todas las noches, cómo les cuento cuentos…, pero a ti no te permiten ver, no te permiten escuchar. Tienes que enamorarte, tienes que convertirte en un ser humano, tienes que estar a este lado de la pared para entender lo que yo digo.

Mírame y entenderás la diferencia que hay entre los dos. Yo todos los días dibujo las manos de mi amada sobre la pared de la celda. Cojo sus manos y siento el calor de la vida, y leo en sus ojos el entusiasmo, la espera; pero tú, todos los días, con tu porra, rompes esos dedos dibujados en la pared, sacas esos ojos que esperan y emborronas la pared de negro. Tu mundo y tu cárcel siempre estarán oscuros, siempre te molestará el don de la luz. Hace meses que espero ver un cielo estrellado, un jardín de estrellas que rompa la oscuridad con senderos que van de un lado al otro del cielo. Pero tú llevas años viviendo en la oscuridad, tu noche no tiene estrellas. ¿Sabes qué significa un cielo sin estrellas? ¿Qué significa un cielo siempre en la oscuridad?

Esta vez, cuando haya vuelto a la 209, entra en mi celda, tengo algunos deseos para ti, no del mismo color de tus oraciones que siempre están llenas de fuego y miedo al infierno. Mis deseos están repletos de esperanza, sonrisas y amor. Entra en mi celda para que te hable del orgullo de mi última sonrisa al pie de la horca. Sé que de nuevo seré el preso de la 209, mientras tú, con tu alma llena de odio, me seguirás gritando. Y yo volveré a sentir lástima por ti y por el pobre mundo que han creado a tu alrededor; seguiré siendo un maestro con la sonrisa de mis niños en los labios.

Farzad Kamangar, maestro condenado a pena de muerte. Sección de Presos Infecciosos de la cárcel de Rajaai Shahr de Karach”.

Artículo completo en Cuarto Poder

Cuando los derechos de autor van mal

Interesante vídeo sobre los derechos de autor en la actualidad. En inglés pero con subtítulos en español. Quince minutos que merecen la pena ver:


El planeta ha de estar al servicio del hombre

"El planeta está al servicio del hombre, no el hombre al servicio del Planeta".

No está mal la sentencia. Sobre todo viniendo de la delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella.


Noticia.

El gobierno cree que somos tontos del culo

Tira encontrada en el blog Sinergia sin control.

Un espectador denuncia a un músico de Jazz...

... por no tocar Jazz!!!

Esperpéntica noticia la que me contaron hace unos días. Un espectador interrumpió un concierto de Jazz en el festival de Sigüenza, del saxofonista Larry Ochs, por considerar que la música que estaba tocando no era Jazz sino música contemporánea; música ésta que tenía prohibida por prescripción facultativa...

Noticia completa en El País.

Nos estamos muriendo de hambre

Rosario Flores dixit.

Como diría aquel presidente del congreso, manda güevos:

Rosario Flores acumula un fondo de 760.000 € en ingresos a distribuir en los futuros ejercicios.

No Fun League

Hace una semana se celebró en el Wembley Stadium de Londres el partido que por ahora es anual entre dos equipos de la NFL. Partido oficial y atractivo para seguir abriendo el mercado europeo de este deporte.

Jugaban los Chargers de San Diego y los Saints de New Orleans. El partido fue muy entretenido, con un marcador elevado resultado de un choque que tubo absolutamente de todo: touchdowns, fumbles, gran juego terrestre y de pase, con jugadas de todos los colores ... y que mantubo la emoción hasta los instantes finales para decantarse al fin por los Saints.

Pero lo que me llamó poderosamente la atención de este partido fue la falta que cometió un jugador y la correspondiente sanción que se llevó su equipo. La falta consistía en celebrar una jugada, creo que fue un placaje o una intercepción. El caso es que a su equipo lo penalizaron con varias yardas.

La celebración no era una provocación al público, ni un menosprecio al rival, ni algún tipo de conducta indebida, ni nada por el estilo. Era un baile, concretamente dos pasos, y dejarse caer al césped. Eso suponía, no recuerdo exactamente los términos, un exceso de efusividad en la celebración.

Para mi el exceso está en regular este tipo de chorradas, de ponerle reglas a una simple celebración cuando realmente no dejan de ser éso: una celebración, sin más.

Y, a veces, el intento de tenerlo todo bajo control, todo regido por reglas, para que nada se desmadre con la excusa en este caso de proteger el juego, a los jugadores o a los espectadores, produce el efecto contrario al buscado. Aquí el jugador no puede expresar su alegría, el espectador no puede identificarse con el jugador y la NFL se convierte en la No Fun League.

Censura en El Jueves

Sorprendido me hallo. No se trata de un nuevo caso de censura a la conocida publicación, sino de censura en la propia revista.

La siguiente viñeta de Azagra es la que fue censurada y ha desatado la polémica:

Sorprendido y decepcionado ... Pensaba que lo de "quien paga manda" no era para todos, pero igual estaba equivocado.

El niño musculoso



Grotesco. Lo de los padres, digo.

Arte de matar

En esa España chillona retrógrada que se nos volvía afortunadamente tan ajena estaban incluidos los toros, a veces sólo por razones estéticas, antes de que empezáramos a tener alguna sensibilidad hacia el sufrimiento de los animales. Los pasodobles, las monteras, los trajes de luces, la grosera simbología de la sangre, la arena, la cornamenta, la espada. Era la España negra: la de los lugares comunes baratos del turismo, la de la intelectualidad extranjera que fingía apreciar nuestro exotismo y al mismo tiempo nos miraba de arriba abajo, brutos domados por un dictador y tan prisioneros de sus pasiones y sus rituales que no podían entrar seriamente en el mundo moderno.

Interesante artículo en relación al "noble arte" de la tauromaquia escrito por Antonio Muñoz Molina en el País. Me ha gustado.

No sabía que etiqueta poner. Al final me he decidido por crear una nueva.