Perla # 28

Hace ilusión tener una ilusión.

MLK - I have a dream

El pasado Lunes 17 de Enero era día festivo en los EEUU, celebrando como cada año en el tercer Lunes del mes, desde 1.983, el nacimiento del reverendo y premio nobel de la paz Martin Luther King.

Importante figura de la historia reciente, por su compromiso por los derechos civiles de los afroamericanos, por su oposicón a la Guerra de Vietnam o por su labor en contra la pobreza. Una búsqueda de justicia a través de medios pacíficos, de la no-violencia y de la integración.

Aprovechando el recordatorio, me he permitido el lujo de escuchar por primera vez el famoso discurso de la Marcha de Washington. Un speech que va más allá del archiconocido "I have a dream". Un discurso lleno de fuerza, de emoción, de autoridad y de esperanza. Un discurso emblemático, impresionante e inspirador:

Probando Spotify

Hace unas semanas vengo probando esta aplicación: Spotify. Una nueva manera de acceder a la música del modo más directo e inmediato posible.

Parece una buena alternativa a la hora de escuchar música por esa disponibilidad al momento, sin esperar descargas. Es instantáneo: realizas la búsqueda y te pones a escuchar, sin más. Además puedes crear tus propias listas de reproducción para tener aún más a mano tus canciones favoritas.

Està algo limitado. Al menos la versión Open, lógicamente, que es la que he probado. No está todo. Es decir, no encuentras todo el catálogo de música; por un lado porque hay contenido exclusivo para las versiones de pago y, por otro, porque no todos los músicos o grupos han dado consentimiento a hacer disponible sus discos. Para mi ésta es la principal pega, pero con el tiempo seguramente que la tendencia hará que se mejore.

También encuentro alguna complicación en las búsquedas y en la ordenación de discos, sobre todo cuando hablamos de artistas de longeva carrera.

Otro factor en contra es la publicidad. Aunque esto va con el precio: en las versiones de pago no la tendrás. Así que, aunque me parece engorroso porque no esté acostumbrado me resulta correcto.

Por otro lado, lo positivo es esa inmediatez para escuchar música. Poder probar nueva música o hacer y recibir recomendaciones. Nota positiva también es que las listas de reproducción se guardan on-line, no sé si es muy correcto decirlo así... Me refiero a que puedes escucharlas allá donde tengas instalado la aplicación, ya sea en un ordenador, en varios, en el móbil; no tienes que pasar la música de un lado a otro, ya que no está descargada, si no que simplemente sólo has de tener acceso con tu usuario a la aplicación.

Éste parece que puede ser el futuro de la música de cara al usuario, el oyente o el aficionado. Al menos, puede ser una alternativa muy potente. Ya no sólo en la música, si no también para otros contenidos como cine o televisión: aplicaciones o plataformas que permiten acceder a sus catálagos a través del streaming. Programas que ofrecen instantánea disponibilidad de contenidos de calidad y de manera legal en la red. Y que mejorarían la oferta que actualmente se encuentra de manera gratuíta, haciendo justificable un precio a pagar, siendo éste razonable.

Lady of Dreams

Kitaro es un reciente descubrimento musical. Me ha sorprendido gratamente lo poco que hasta ahora he podido escuchar de su música, pero suficiente para suscitar mi interés y seguir su trabajo.

Presento Lady of Dreams, un fascinante y delicado tema, de aquellos que se han de escuchar con los ojos cerrados dejándose llevar. Con la inestimable colaboración de la característica y fantástica voz del gran Jon Anderson, legendario cantante de los geniales Yes, que nos acompaña a lo largo de este trazado musical poniendo sonido a unas bonitas letras.

Pero, en este caso, mejor permanecer con los ojos bién abiertos para disfrutar del siguiente vídeo. Una extraordinaria secuencia de pinturas de Pino Daeni y Vladimir Volegov. Todo un homenaje a la belleza de la mujer.

El 2.010 fue un mal año. ¿Para todos?

Todos somos iguales, pero unos más que otros.


Señoras y señores: con todos ustedes, el fabuloso Ibex 35. Telefónica: 8.835 millones de euros de beneficios en los tres primeros trimestres del nefasto 2010, un 65,6% más. Banco Santander: 6.080 millones de euros de beneficios, un 9,8% menos tras cerrar un 2009 con récord. BBVA: 3.668 millones, un 12,2% menos. Iberdrola: 2.069 millones, un 2% más. Repsol: 1.786 millones, un 32,5% más. Inditex: 1.179 millones, un 42% más… Las hay que ganan más, las hay que ganan menos, pero el balance global es como para brindar con champán. Todavía falta por contabilizar el último trimestre de 2010, pero hasta septiembre las empresas del Ibex 35 ganaron en total 38.156 millones de euros, un 16,7% más. A este ritmo, cuando se cierre 2010, los beneficios puede que alcancen los 50.000 millones de euros.
Y la crisis, ¿dónde está? Bueno, algo han notado, pero no porque hayan tenido pérdidas, sino porque se han embolsado algo menos de lo habitual. En el año 2006, las 35 del Ibex ganaron 41.892 millones de euros, un 27,4% más que en 2005. En 2007, los beneficios siguieron subiendo: 49.246 millones de euros, un 14,88% más. En 2008 llegó la primera rebaja tras cinco años consecutivos de beneficios record, apenas un 6%. Y en 2009 ya sí se notó más con una caída en los beneficios del 26%, hasta quedarse en unos humildes 42.531 millones de euros. Los beneficios de las grandes empresas bajaron con la crisis, pero los sueldos de los altos directivos no han parado de crecer. En el año 2009 (el peor de la crisis) subieron un 16% más. El sueldo medio de cada uno de los miembros de los consejos del Ibex fue el año pasado de 699.000 euros anuales; el de los altos ejecutivos, de 2,7 millones de euros.

Sinde en la calle

Perla # 27

Sentado en un rincón del mundo. Pensado que tengo la caña, la pequeña barca y muchas ganas de aprender a pescar. Pero siento que estoy en medio de un océano, solo, sin faros que me indiquen el rumbo a seguir, sin puertos alrededor, sin saber sin el mar seguirá tranquilo o vendrán gigantes olas que tumbaran mi pequeña embarcación.

Quizá no tenga que pensar en todo ello. Quizá sólo tenga que ponerme a pescar y así aprenderé al fin...

Manuel de Falla - Amor Brujo

Mi pequeño homenaje en el 134º aniversario de Manuel de Falla.


¿Por qué nos suenan las tripas con el hambre?


Cuando nuestro estómago comienza una serenata de sonidos burbujeantes y flautines no hay quien lo pare. En más de una ocasión nos hemos visto en un aprieto cuando comienza el recital en una silenciosa biblioteca o en una grave reunión de trabajo.
Suenan como burbujas en un cazo con agua o como tuberías de agua con aire. Se llaman borborigmos, una palabra que al pronunciarla describe a la perfección el sonido al que representa. Los produce el movimiento de los intestinos cuando impulsan la comida a través de ellos.
Se producen cuando estamos haciendo la digestión y cuando tenemos hambre. En este último caso el volumen del sonido suele ser más alto. La comida discurre a lo largo de los intestinos con contracciones musculares que la empujan desde la parte alta del intestino delgado hasta el ano. Se llaman movimientos peristálticos.
Estos movimientos baten, amasan y mezclan la comida con diferentes compuestos químicos que segrega nuestro organismo. Durante este proceso se liberan gases, producto de las reacciones químicas. Por eso, los sonidos nos traen a la cabeza la imagen de un líquido burbujeante.

Hormonas que despiertan la sensación de hambre

Tras dos horas con el estómago vacío, nuestro cuerpo reclama más comida. Produce hormonas que nos despiertan la sensación de hambre y estimulan los nervios del estómago que envían una señala al cerebro que comienza de nuevo la contracción de los músculos, que recogen los pocos restos de comida que se han quedado en el estómago y el intestino.
Los sonidos que acompañan a los movimientos intestinales se producen durante 10 ó 20 minutos cada hora hasta que volvemos a comer. Y suenan especialmente alto porque el intestino y el estómago están huecos y el sonido se propaga mejor. Pensar, oler o ver comida también puede desencadenar este fenómeno.
Cuando los ruidos son más fuertes y frecuentes de lo normal pueden ser signo de alguna patología, como por ejemplo síndrome de intestino irritable. En estos casos suele ir acompañado de otros síntomas como diarrea, gases, hinchazón y retortijones. Y por supuesto, hay que acudir al médico.
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Si os roban los instrumentos

Siempre se puede tirar de los teléfonos móviles. Lo de tocar en el metro ya es cosa de cada uno.

Palpatine visits Barcelona

Y más Rollins

"Lo más importante que he hecho en mi vida ha sido escuchar mi voz interior. Esa voz me ha empujado a retirarme y tomarme un año sabático, cosa que he hecho varias veces. Todo el mundo me decía que no lo hiciese, que perdería a mi público. Les dije que no y me alejé de los escenarios. Me escuché a mí mismo, no al mundo. Si alguien quiere aprender algo de mí, esa es mi lección."

"Hay quien ve mi arte como algo complicado, a mí me resulta sencillo. Es difícil poner la música en palabras, pero yo la describiría con una escena. Tengo 10 años, estoy practicando en casa, es domingo, el resto de los chicos juegan en la calle, roban en las tiendas... Llevo 10 horas en un rapto de conciencia. Toco y toco. Llega mi madre y dice: 'Sonny, cariño, es la hora de cenar, así que haz el favor'. Eso es la música para mí, algo que me hace olvidar que tengo que alimentarme para sobrevivir."

Sonny Rollins, leyenda del Jazz.

Marcus y Sonny

Hablando de estas dos grandes estrellas del Jazz, no me he podido resistir poner un par de videos para deleitarse con ellos:



Pasado, presente y futuro de Jazz

Habría que especificar algo más y decir que se trata del pasado, el presente y el futuro de los últimos meses y las próximas semanas dentro de mi agenda musical. Porque si suelto de buenas a primeras que Marcus Miller es el pasado y Sonny Rollins el futuro igual sonaría muy raro.

Ésas son las dos grandes estrellas del año jazzístico personal. La primera, Marcus Miller, tuvimos la oportunidad de verle en la cuarta edición del Vijazz; un festival que ya se está consolidando en el panorama catalán como cita inaludible. Año tras año se cumplen las grandes espectativas pudiendo ofrecer al público grandes nombres del Jazz.

Es el caso de Marcus Miller. El extraordinario bajista es uno de mis favoritos y me encantó poderlo ver en vivo el pasado verano, a escasos metros de mi haciendo revisión del álbum Tutu que publicó con Miles Davis. Una noche muy especial en la Plaza de Santa Maria.

La otra cita es de aquí tan solo un par de días con todo un veterano del Jazz como es Sonny Rollins. El magistral saxofonista también es de mis favoritos en su instrumento, por lo que también veré saciada la ilusión de vivir un extraordinario concierto de un legendario músico.

Entre cita y cita: más Jazz. Porque entre medio se han colado también un par de interesantes conciertos de la mano del Jazz Club Vilafranca. Hace unas semanas pudimos asistir al directo de Land Space, enmarcado en el Festival L'Hora del Jazz, un homenaje a Tete Montoliu, que se celebra en Barcelona pero que nuevamente hace una pequeña incursión en Vilafranca. Concierto de Jazz Fusion que también daba comienzo a la minitemporada otoñal en el Jazz Club. Así, hace unos días se celebró un nuevo concierto; en esta ocasión de Duo Marmalade, dos clarinetistas al frente que nos rememoraban los años veinte y treinta a ritmo de Swing tocando clásicos estándares de la época. La temporada se cerrará en las próximas semanas con dos nuevos conciertos.

Así pues, la agenda está bastante completa. Grandes conciertos y nombres internacionales a la vez de otras propuestas más íntimas y cercanas.

Disfrutando del Jazz.

32, 450, 20.000

La cosa va de números. Hace casi dos años escribí una entrada en la que hacía referencia a tres cifras: 1, 30, 10.000. Hoy tocan tres más.

20.000. Este número es el que me hizo recordar aquella entrada. Ya que representa el doble de canciones que por aquellas fechas llevaba escuchadas y registradas en Last.fm. Significa esto que la música sigue siendo un bastión en mi vida, me sigue acompañando como mi banda sonora personal. Dos años más, un montón de artistas nuevos descubiertos, muchísimos discos disfrutados. Completando cada vez más un amplio abanico de géneros y estilos. Haciéndome más ecléctico si cabe y acercándome a la música en sí, a su esencia. Pudiéndola vivir y disfrutar independientemente de la etiqueta o del nombre, sino buscando su belleza externa o más íntima, palpando sus colores, sintiendo su magia ya sea en la sencillez como en el virtuosismo.

450. Estos son quilómetros. No la distancia que separan dos puntos, dos ciudades, dos personas. Es el terreno aproximado que he corrido desde mediados de Marzo de este año. Fue por aquel entonces que tuve un cambio brusco en mi mentalidad al respecto del running, como tomándomelo más en serio. Seriedad en disciplina, en la concienciación, en el rigor. Porque lo que he aprendido en este periodo, o he vuelto a recordar, es que se puede disfrutar haciendo deporte, en concreto saliendo a correr. Un esfuerzo físico que se puede ver abastamente compensando por lo bién que te lo puedes pasar. Sintiendo el entorno, la vida que te envuelve: las calles, los caminos, el cielo, el Sol. Y sintiéndose uno mismo: tu respiración, tu cuerpo, tu corazón. Te hace estar presente, te hace complice del mundo, te hace sentir vivo. Además, te reporta vitalidad, salud, energía, un estado de ánimo mejor, más positivo. Por lo que no sólo mejoras a nivel físico si no que también repercute en el resto de la vida. Al final, el running es como una metáfora de la vida: en la que puedes aprender día a día, puedes mejorar tus marcas o registros, buscar nuevas metas o rutas o sencillamente disfrutarlo porque sí. Tras estos 450 kms soy mejor. Y no sólo como corredor.

32. Bueno, ésta es la más fácil de explicar: es el treinta de aquel entonces más dos más.

Un poquito más de Punset


Aprovecho la anterior entrada para seguir hablando de Eduard Punset. Ya que uno es más de Eduard que no de Belén Esteban. Mejor dicho: soy de Eduard Punset, punto. En un país en el que hay figuras como la de este hombre, o como Andrés Iniesta, o el desaparecido hace unos días José Antonio Labordeta, o del que se celebran cien años de su nacimiento Miguel Hernández, por citar unos pocos, no se entiende como nos quieren imponer una nueva princesa del pueblo como la susodicha. ¡República ya!

Más que hablar de él para que él mismo lo pueda hacer, que lo hace mucho mejor que yo... Así que recomiendo encarecidamente su blog en el que comparte su sabiduría inagotable:


Este blog se completa con cuatro más afiliados al mismo: Redes para la Ciencia, Inteligencia Emocional, Science Networks y Somos Primates.

La idea de que Punset mola

Copio del blog Plug & Pray:

En España hay más gente que ve a Belén Esteban que a Eduardo Punset. Sin embargo casi nadie reconoce que ve a la Esteban y mucha gente miente cuando afirma que ve a Punset.

En España todo el mundo estaría de acuerdo en afirmar que Punset es más inteligente que la Esteban. Sin embargo, todo el mundo lo sabe casi todo de la Esteban y en cambio la gente casi no sabe nada de Punset, más allá del socorrido “un ciéntifico muy bueno” (sic)

De las dos afirmaciones anteriores se extraen dos datos:

-A la gente le interesa Belén Esteban.

-A la gente le interesa la idea de ellos mismos viendo a Eduardo Punset y molándoles /interesándoles/entendiendo algo de lo que dice.

Pero no él.  Su imagen. Interesa la imagen de alguien que no somos pero nos gustaría ser. Alguien que entienda un libro de física, alguien que se interese por la mecánica de flujos del cerebro, pero que en realidad no somos ni lo vamos a ser nunca. A mí, por ejemplo, me interesa mi imagen yendo al gimnasio: me encanta imaginarme motivado, en las máquinas, o en la piscina, desconectando de todo. Pero no soporto ir al gimnasio, porque odio la gente motivada, los culturistas, el olor a cloro, las taquillas y la luz de fluorescentes. Misma cosa con el fútbol: nada me gustaría tanto como que me gustara.

La imagen de Punset  es inapelable: nadie le critica. A la Esteban, todo el mundo la critica: hasta sus fans. Y eso tiene mucho que ver con que a la Esteban la entendemos cuando habla. La comprensión establece una barrera de respeto basada en la idea de que, si no entiendo nada, el tonto soy yo. Y que si lo entiendo todo, el listo soy yo. Y esa es la primera barrera: no nos puede gustar nada que no entendamos, como no podemos desear nada que no hayamos conocido. Sólo su idea.

Eso sí: si mezclas a Punset con otra cosa, igual entonces te empieza a gustar.

Él, y su idea.


Recuerdo de Andorra

Hay quien se trae tabaco. Otros, llaveros. O, incluso, las típicas postales.

Yo me decanté por un whisky escocés de malta de quince años.

Perla # 26

Qué envidia la sonrisa de un niño. Por la autenticidad, pureza e inocencia que hay detrás.

Y qué envidia, también, la sonrisa de dos abuelos que entre semana salen con la bicicleta, con sus mallots y cascos, que haciendo una subidita que les hace ralentizar extremadamente se cruzan con uno que está corriendo; justo en el momento crítico cuando le quedan pocos pulmones y corazón no llevando ni media hora de recorrido. Y no sólo te regalan una espectacular sonrisa sino que también te espetan un: Bon dia! Tan lleno de vitalidad y de energía que uno saca fuerzas de donde sea para corresponder a esa sonrisa y no desfallecer en el asfalto; porque también quieres llegar a lucirla algún día, porque quieres llegar a sentirte así: Feliz.

De nuevo Avishai

Hace ya un tiempo comenté la portada del disco Aurora de este artista, Avishai Cohen.

No suelo comentar imágenes y menos portadas de álbumes. En aquel momento lo hice porque aquella imagen me transmitía varias sensaciones. Era una portada elegante donde el músico, bien trajeado, tocaba un contrabajo especial.

Tan especial que no se veía con los ojos. Éso era lo que me transmitía: la magía que la música es capaz de transportar, de hacerte llegar. Una magia que hace que no haga falta ver un instrumento, si no que, cerrando los ojos, lo puedes ver, lo puedes sentir.

En realidad ésa es la mayor grandeza de la música. Hacerte vibrar, hacerte sentir. Por éso este arte es tan especial, tan mágico. Y Avishai Cohen lo había sabido trasladar perfectamente a la portada de su disco.

Nuevamente me vuelve a sorprender. Me gusta como contrabajista por lo que, buscando más discos de él, me topé con Colors. Y creo que en esta ocasión el título ya lo dice todo. Si en la anterior portada destacaba el contrabajo mágico en ésta Avishai, igual de elegante, hace gala de su contrabajo de colores. Esta vez hace destacar también el instrumento con el resto de imagen en blanco y negro.

Porque si hablamos de magia cuando hay música de por medio también podemos hacerlo de colores. En un mundo que es de oír y de sentir primordialmente, la música también puede ir más allá. Te puede hacer sentir y emocionarte. Y también te puede hacer imaginar. Cuando cerramos los ojos para sentirla nos dejamos llevar por sus palabras, sus historias, sus notas y melodías, sus ideas e intenciones. Podemos crear un mundo o un universo alrededor de la música que escuchamos. Con su paisaje, su cielo, sus gentes, su mar, su tierra, sus ciudades, sus caminos, sus árboles, su mar... Su vida. Sus colores.

En esta portada vuelve a captar una de las esencias de la música: el color. Y en un género marcado claramente por el negro, como es el Jazz y como representa el resto de la imagen, deja bién claro que la música tiene alma, tiente luz, tiene color.

Fantástica portada. Y gran disco, por cierto.